martes, septiembre 06, 2005

Más de escritores...

De manera casual di con el blog de un sujeto llamado John. El tipo dejó un comentario bastante... mmmh.. ¿Cuál será la palabra? mmmh... culero en el blog de una conocida escritora regiomontana (sí, ya lo sé: "conocido" y "escritor" son antónimos, pero hagamos de cuenta que no), respecto al cual y con la dispensa de ambos bloggeros en cuestión, me permetiré abundar un poco.
El sujeto dice sobre un texto que bien pudieramos llamar literario, signado por la autora, lo que cito a continuación:
"TODO TU TEXTO ES TAN CLASEMEDIERO. TAN ESTUPIDAMENTE ROMANTICO, TAN LLENO DE ESE MUNDO LITERARIO DE CAFESITOS, y caminar por las calles, arriesgarse un poco mas y bla bla bla. (...) NO ME JODAS. Dios me libre de tus letras y de todas las letras parecidas a tus letras y de mi frustracion".
Fuera de que el buen John se me adelantó en el tiempo y en la lectura para plantear algunas de sus opiniones al respecto del texto titulado "hoy me siento bien", también debo decir que considero la cortesía ante cualquier cotra cosa una virtud. Vaya, yo no me hubiera dirigido de semejante manera a Dulce María (por ser una persona, no por ser Dulce María), pero finalmente ese no es el punto. El punto es que John tiene razón.
Dice la autora: "En ocasiones es inevitable saltar la barrera periodística y hacer literatura o, dicho en otras palabras, entrar al terreno confesional, que de eso se trata el negocio de las letras. Mentiras confesionales, fantasías confesionales, historias confesionales en torno a eventos que, acaso, jamás viviremos ni por asomo. No obstante, ya los hemos vivido de alguna manera o los experimentamos justo ahí, en el acto de la escritura".
Entiendo en parte a qué se refiere: hacer a un lado la realidad y simplemente narrar la basura o virtud que tenemos en la cabeza, una catarsis, una liberación.
Y continúa: "Resulta que ando nada periodística y sumamente literaria. Olvidada del mundo, me he fugado al teatro, al cine, a algún cafecito donde acomodarme sin prisas para escribir cualquier cosa. Este tipo de evasiones resultan provechosas, ya que dan lugar a la subsecuente encerrona: con tanto alimento en el espíritu llega el momento en que una es incapaz de salir a ninguna parte e, inevitablemente, una se pone a escribir".
Una fuga... mmmmh... Vamos avanzando. ¿Por qué ahora resulta que lo literario está peleado con lo periodístico? ¿La literatura es una fuga? ¿Una novela es una fuga? ¿Un poema es una fuga? No quiero citar autores clásicos al respecto porque siempre es caer en lugares comunes.
Siempre he renegado de la literatura que se hace en el noreste, particularmente en Monterrey, la literatura que se queda en la anécdota, en el hecho ficticio, en los sucesos inverosímiles; y de los escritores que parecen más interesados en proyectar una personalidad interesante, peculiar, romántica, que propuestas literarias y filosóficas innovadoras.
Estoy de acuerdo con John en que los escritores no pueden quedarse en eso, no pueden ser eso: el café, la cerveza, las caminatas por las calles oscuras, la excentricidad... nada. Un escritor es un beca y nada más. Tan barato... tan vacío. Dios...
La literatura no puede ser una fuga sino una forma de enfrentar la realidad; la literatura no puede ser una evacion sino un reto, una trasgresión. Esa subjetividad romántica le queda muy chica al tiempo que vivimos. Necesitamos escritores que sirvan para algo más que para decorar mesas de bares como floreros en un comedor clasemediero, y libros que merezcan algo más que el simple y banal título de "bellos".
Digo, para eso está el Caldo de Pollo para el Alma, carajo.

2 Comments:

Blogger Tramontana said...

Muy buena tu crítica.

¿Y esta es otra escritora? Supongo porque de la otra me dijiste que no tenía nada en papel.

La famosa Dulce Maria borró un montón de comentarios, pero dejó el tuyo, para que nadie diga que no aguanta la crítica!

10:34 p.m.  
Blogger A. said...

Hola Antonio, como que llegué tarde a la repartición de noticias. A mi siempre me da gusto la crítica. Estoy de acuerdo con eso de las maneras de debatir con otra persona.

Y estoy de acuerdo también con que cada quien ejerza sus opiniones (eso es lo mejor de la diversidad, no?

Y sobre el texto de Dulce, en parte, me sorprenden tantas reaciones negativas y positivas. Yo estoy más bien como a qué suave pero no me hubiera clavado tanto en eso. Es su opinión y encontrará quien la secunde como también es cierto que hace falta más que escritores de café. Pero propuestas, las propuestas dónde están?

El tocayo

8:01 a.m.  

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