jueves, noviembre 16, 2006

-09

La mirada de Pablo topó con la suya irremediablemente. Ya no podía ocultarse, ya no podía virar: el daño estaba hecho y habría que hacerle frente. Era como si entre la muchadumbre del museo una energía imperceptible los hubiera movido para encontrarse en la distancia que creaban los murmullos, las voces, las decenas de personas que trataban de ver y ser vistos pero que creaban un abismo aparentemente infranqueable entre ambos, pero que sus miradas superaron para coincidir en el más improbable de los sucesos.
José ocultó su desazón y fue el primero en dar los pasos que rompieran con la lejanía y la tensión; quien antes de llegar, abrió los brazos y con ellos apretó a su viejo amigo: -Muchas felicidades -, susurró a su oido mientras le daba unas palmadas en la espalda, -¿Cómo estuvo la boda?.
Y Pablo respondió que muy bien, que la comida fue fabulosa y el brindis estremecedor, aunque la ausencia de José fue tema en más de una de las mesas, inlcuso en la de honor. -A Mariana le hubiera encantado conocerte -, le dijo sin terminar el abrazo.
Pero Jósé no respondió y apenas se hubo separado, le dijo a Pablo que le apenaba mucho no haber acudido a la boda pero que una serie de sucesos le impidieron cumplir con tal compromiso que le generaba su amistad.
-Siento mucho no haberla conocido, será para después.
-Pero ella está aquí mismo, me parece que fue al sanitario o a la sala superior, deja que le llame.
-No hace falta, en verdad tengo prisa.
Pablo sonrió comprensivo. -Tú siempre tan evasivo; anda, será para después.
Y los amigos se abrazaron cálidamente y quedaron en una reunión que nunca se realizaría.
José se abrochó el abrigo antes de salir a la calle. Caminaba apresuradamente por el pasillo principal del museo con una gesto de tristeza sobre su rostro de piel reseca y resquebrajada. -Te quiero mucho, Pablo -pensó con melancolía al introducir su mano derecha en el bolsillo de su abrigo y apretar la húmeda ropa interior de Mariana.

6 Comments:

Blogger Tramontana said...

Me imaginé que por ahí iba la evasiva, ya que fue demasiado brusca para ser casual.

5:11 p.m.  
Blogger crastian moreno said...

ME A GUSTADO LEERLE ESTIMADO Argüello.

5:12 p.m.  
Blogger Pablo Perro said...

se me hace demasiado fácil. te oxidaste un poquito con el descanso... de todos modos es bueno leerte.

11:01 a.m.  
Blogger Argüello said...

Lo se, lo se, por eso estoy más con textos breves y frases sueltas, estoy lijando y aceitando la maquinaria, consciente de todo el albur que puede haber en ello.

3:37 p.m.  
Blogger Tramontana said...

Sin duda en eso de los albures no te oxidas.

3:43 p.m.  
Blogger MIGUEL S. said...

qué bueno es leerle nuevamente!
Saludos.

9:01 p.m.  

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