viernes, noviembre 11, 2005

Karen


Saluden a Karen, mis niños. Digan "hola" como un acto de cortesía y de respeto. Su nombre es Karen, Karen Bach por favor. Francesa. Y hago notar que no digo "es francesa" porque en realidad no lo es. No es francesa, lo era. Así es. Karen murió a principios de este año. Destapó un frasco de pastillas como quien abre la última puerta. Así nada más. Una pastilla tras otra y punto. El 19 de enero cumplió 31 años. Nueve días después moría. Finito.
La imagen está tomada del preámbulo a una de las escenas más atroces de la atroz película Baise Moi, "Viólame" se llamó en México. Karen era la protagonista. Su única película no-pornográfica, al menos no filosóficamente. Sí, es cierto. La película tiene escenas de sexo explícito: penetraciones, primeros planos de vaginas y penes encontrándose en el deso y en el odio.
Para ilustrar: exactamente a los nueve minutos y medio de iniciada la película vemos una violación con penetración en lo que Sade llamaría "el himeneo". Dos minutos después vemos una más, pero ahora por donde la misma terminología sadista describiría como "el templo de Sodoma". Raffaela Anderson, la otra protagonista, era la mujer sodomizada.
La escena posterior a la violación es un encuentro sexual entre un patético calvo francés con la prostituta drogadicta Nadine, el personaje de Karen: Felación, sodomización, penetración por la vagina, pero (obviamente) sin besos en la boca.
Definitivamente no es para estómagos delicados. Más que por el sexo, por la terrible violencia.
La historia es una especie de road movie donde Nadine (Bach) y Manu (Anderson) recorren todo Francia asesinando gente, hombres principalmente. Una venganza contra el mundo y el género masculino. "Matamos cabrones que usan condón", gritan en una escena. Al final ambas se sucidarían, ese era el plan, aunque el destino querría otra cosa. Eso es lo más patético en la película: el único final feliz posible es el suicidio de las protagonistas que finalmente no sucede.
Compré el DVD hace unas semanas, un par de días después de leer sobre la muerte de Karen. Quizá la compré como un gesto melancólico, solidario y empático hacia una mujer que no fue nada. Karen es entre otras cosas el arquetipo de la trágica actriz porno: un marido endeudado hasta la muerte en su juventud que la convence de filmar películas triple X, ella accede y aunque termina divorciándose del sujeto, continúa su carrera frente a las cámaras y los penes para suicidarse tras una vida vacía.
"Una vez que has rodado tu escena, ya no vales nada", dijo una vez sobre el cine porno del que vivió casi una década.
No puedo obviar el paralelismo. La tragedia de Nadine en la película es no poder consumar el suicidio y su interprete lo consuma en la vida real. Un salto fuera de la pantalla.
El personaje Manu explica después de haber sido violada por qué permitió la vejación y por qué mantuvo un gesto estóico mientras ésta duró: "es como cuando tienes un buen auto y crees que te lo van a robar, no dejas nada de valor dentro". El renunciamiento. El absurdo.
Imagino que Karen olvidó sacar las cosas de valor mientras hacía pornografía. Olvidó guardarlo en una maleta y recuperarlo después. El precipicio. Todo hacia abajo.
No hace falta decir que tengo una especial simpatía por la gente que deja ir su vida hasta lo más hondo. Los que no sólo tocan fondo, sino que una vez en él comienzan a escarbar para ver qué hay más abajo. Una vez escribí: "El éxito es para cobardes. El hoyo, la muerte en vida, el fracaso absoluto requieren una valentía que no tiene nada que ver con buenas costumbres o personas". En ese sentido, Karen me es totalmente simpática. Al final no tuvo nada. Al final no fue nada. No fue la actriz seria como hubiera querido, no fue socialmente respetada, no fue distinguida. Desde cierto punto de vista (que no comparto) no fue digna. Al completar la resta, Karen fue simplemente humana, fue una persona y nada más. Sólo por eso merece todo el respeto. Quizá no el honor, pero sí el respeto y la dignidad.
Si Karen se mató es porque aun quedaba algo de valor dentro de ella. Algo tenía sentido. Una causa guardaba dentro de sí que afirmó mediante la muerte.
Quien sabe, tal vez en Karen también el suicidio fue un final feliz, y si no, al menos un final digno.

3 Comments:

Blogger Tramontana said...

Tu visión de Karen y de gente que deja ir su vida es maravillosamente humana.

4:04 p.m.  
Blogger Los Elmers said...

:D ella es la curt kobain del mundo de la pornografia

5:27 p.m.  
Blogger Argüello said...

Mira que es buena la comparación, Kaju... Gracias.

11:51 a.m.  

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